Negación uno.

Los miedos aparecen como ideas desordenadas. Sueños inconclusos y contradictorios, huyendo despavorida, horrorizada, refugiándome en ti nuevamente. Rodar como un huevo por las líneas de tu cuerpo: mi pasatiempo favorito. Iniciar un nuevo turno en la montaña rusa de satisfacciones.
Recorro cada bisectriz, tus yemas tangentes a mi espalda: sueños secantes, confusos, no conocen de tendencia ni congruencia. Abro la boca, te miro: mente peregrina en búsqueda de nuevos deleites, tu cabeza asentada en mi pecho, pulso tras pulso, cada vez más rápido.
Vibro interiormente cada segundo. 
Cada suspiro es un ensueño.
Abro los ojos: no estás.



Comentarios

Entradas populares